EDUCACIÓN EJECUTIVA


Opiniones de Gabriel Aramouni

Celulares y tabletas en el aula: cuando la letra con bytes entra

En algunas facultades les entregan a los alumnos una tableta con la bibliografía de la carrera o del curso. Además, se usan para estudios de caso en el aula. También hay aplicaciones que permiten responder a través de los celulares en tiempo real.

Economía - Clarín

Ya pasó el tiempo en el que los profesores exigían a sus estudiantes apagar los celulares en clase. Al menos en las universidades privadas, los dispositivos móviles –tabletas, celulares y notebooks–, se están integrando a la cursada, no sólo porque la población juvenil que asiste a esas casas de estudio se encuentra en el grupo que más rápidamente adopta las tecnologías de punta, sino porque las propias instituciones estimulan su uso.

Por caso, en algunas carreras de grado y posgrado, hay facultades que entregan a sus alumnos, al inicio del ciclo lectivo, una tableta con el material y la bibliografía de lectura obligatoria. Además, para resolver casos, se les pide a los estudiantes que busquen información en fuentes que están online a través de sus dispositivos.

Además, hay aplicaciones que permiten que, a través de celulares, tabletas, notebooks o de un dispositivo específico llamado clicker , los alumnos respondan preguntas o encuestas formuladas por el profesor, quien recibe los resultados en tiempo real en su propia máquina y los proyecta en la pantalla del aula. En el camino, tecnologías analógicas como el papel, la tinta, las tizas y el pizarrón, van quedando atrás.

“La principal ventaja es que no tengo que estar cargando un libro gigante en la mochila: una tablet no pesa nada”, dice, práctico, Javier Cornejo, alumno de segundo año de Abogacía en el campus de Pilar de la Universidad Austral. Es que, desde hace tres años, al ingresar a esa carrera, los alumnos reciben un iPad con bibliografía y materiales para el trabajo en clase.

“En la Austral se utiliza el método del caso que, en Derecho, requiere que los estudiantes tengan acceso a mucho material: bibliografía, doctrina, jurisprudencia”, explica Enrique Cadenas, director ejecutivo de la carrera.

El costo de la tableta lo absorbe la universidad y el alumno la recibe en comodato durante los dos primeros años de la carrera: luego de ese período, queda en posesión del dispositivo si deja la carrera antes, la devuelve. Para cargar la bibliografía en la tablet, la universidad firmó acuerdos de licencia con CADRA, asociación de autores y editores que protege y gestiona los derechos de autor en la Argentina, y con editoriales como Thomson Reuters La Ley.

“Así como antes se entregaban manuales, fotocopias o carpetas, hoy varias universidades incluyen tablets como parte de la propuesta de valor”, dice al respecto Mariela Bravo, gerente de Segmento de Empresas y Gobierno para Intel Cono Sur. En esta empresa, tuvieron consultas de editoriales para poner a disposición su material en tabletas, como contenido precargado. “Hay mucha tendencia en este sentido”, asegura Bravo.

También la Universidad de San Andrés UdeSA entrega tablets con contenidos precargados en algunos cursos ejecutivos y de posgrado, como en la Maestría en Derecho Empresario. Gabriel Aramouni, director del Centro de Educación Empresaria de la universidad, advierte que, aun cuando son muy útiles, “se trata de herramientas el foco de la propuesta educativa no puede estar puesto en ellas”.

En las carreras de grado, en materias vinculadas con tecnología “se usan continuamente dispositivos móviles, porque parte de los contenidos tienen que ver con páginas webs, por lo que se fomenta la búsqueda en línea de la información”, dice el directivo.

Por otra parte, en el Laboratorio de Tecnologías del Aprendizaje de la Escuela de Educación de la UdeSA, están experimentando con tabletas a partir de un dispositivo de aula interactiva de Samsung. “Incluye un proyector o televisor gigante conectado a un receptor inalámbrico, que conecta con cualquiera de las tabletas que estén en el aula, y un servidor de aula que comparte los recursos en un entorno web”, describe Alejandro Atropoulos, director del Laboratorio.

El año pasado, la UADE incorporó los clickers a su propuesta de trabajo en las aulas. Se trata de dispositivos inalámbricos, similares a un control remoto, en los que cada estudiante digita la respuesta a una pregunta formulada por el profesor. Este recurso permite al docente, en tiempo real, tener una primera aproximación a los aprendizajes de sus estudiantes.

Además, paulatinamente, la UADE está incorporando un software llamado Student Response System que permite lo mismo que los clickers pero desde cualquier dispositivo con conexión a Internet. Así , los alumnos pueden, desde sus propios dispositivos, contestar tanto en formato multiple choice , como de preguntas abiertas.

“Estos sistemas enganchan más a los alumnos”, opina Humberto Giani, director de la Licenciatura en Administración de Empresas. Y ejemplifica: “Solía tirar un problema para que los estudiantes lo solucionaran con los conceptos aprendidos. Levantaban la mano e iban interviniendo. Ahora les propongo que respondan a una pregunta abierta escribiendo dos renglones en el software. Una vez que escribieron, vemos la respuestas todas juntas en la pantalla-pizarrón y votamos las mejores”.

Giani también organiza equipos con un celular cada uno para que vayan contestando preguntas de multiple choice : “En la pantalla de la computadora del aula, a medida que contestan, avanzan unas navecitas. Es una competencia tipo space race ”, cuenta.

“Hoy en las aulas tenemos un 70 de laptops y un 30 de tablets”, dice Sergio Pernice, director del Maestría en Administración de Empresas MBA de la UCEMA. El material que arman los profesores y la bibliografía para la que cuentan con licencia, como la de Harvard, está disponible en formato digital.

¿Se dispersan los alumnos al usar estos dispositivos? El riesgo existe, dice Pernice. “Incluso hay empresas que piden que en sus cursos in-company no se usen los celulares”, agrega. Sin embargo, para el directivo el balance es positivo: “Nos permite, por ejemplo, poder tener online lo que pasa con la acción de una determinada empresa en el momento en que estamos hablando de ella”.

 

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