EDUCACIÓN EJECUTIVA


Gabriel Aramouni

Consultoras, empresas y universidades en un círculo virtuoso

El aprendizaje corporativo se está moviendo de un proceso educativo hacia una práctica estratégica de liderazgo aumentan los requerimientos de programas basados en la aplicación y focalizados en soluciones, analizó el director del Centro de Educación Ejecutiva y miembro del Comité de Dirección de la Escuela de Administración y Negocios.

Educación - La Nación

En el actual contexto, el imperativo para las organizaciones es ser más competitivas, innovar y reinventarse para sobrevivir. El futuro del trabajo ya está entre nosotros y nos interpela a generar nuevas potencialidades de aprendizaje, a procesar en tiempo real los bits dispares para convertir el dato en información. Y la información en conocimiento. Esto obliga a revisar y expandir el concepto de aprendizaje organizacional para que las empresas puedan desarrollar de manera sustentable nuevas y mejores capacidades y talentos para una adecuada gestión de sus negocios y recursos, adaptados a los modelos y paradigmas en la gestión. El énfasis está en el desarrollo del pensamiento crítico, el aprendizaje experencial, la interpretación de contextos y la proyección de escenarios con fuerte base en valores.

Es hora de un replanteo y reinvención de la Educación Ejecutiva y de Posgrado de Management, que debe ser tan dinámica, flexible y proactiva como las propias organizaciones, traccionando a su vez modificaciones de base en las universidades, escuelas de negocios, consultores que quieran ofrecer soluciones educacionales, innovadoras y eficaces para vigorizar el crecimiento y la competitividad empresarial. Asistimos a un cambio de fondo en esta cadena de valor.

Los esfuerzos tradicionales dirigidos a desarrollar competencias individuales van cediendo lugar a la constitución de arquitecturas que apalanquen capacidades organizacionales centrales, integrando intervenciones de aprendizaje con procesos estratégicos de negocios, con mayor acento en el contexto.

La Educación Ejecutiva es un insumo de un proceso de cambio mayor. Se requiere encadenar el liderazgo a través de experiencias centradas en la práctica, la reflexión, el descubrimiento y el diálogo, combinando nuevas metodologías activas a partir de diseños innovadores. El aprendizaje corporativo se está moviendo de un proceso educativo hacia una práctica estratégica de liderazgo aumentan los requerimientos de programas basados en la aplicación y focalizados en soluciones. En suma, se pide mayor valor, construcción de conocimiento colectivo y mejor rendimiento de la inversión.

¿Cómo entender estas nuevas demandas? Se trata de articular de modo sistémico el conocimiento de la realidad empresarial para anticipar sus requerimientos de gestión saber entender las necesidades y traducirlas en el diseño, implementación y seguimiento de soluciones formativas a través de profesionales de Educación Ejecutiva que cooperen con las áreas funcionales y de capacitación de las organizaciones integrar y coordinar a profesores con consultores y ejecutivos, impulsados por el nuevo rol de las gerencias de Recursos Humanos, dando lugar así a un nuevo círculo virtuoso de enseñanza-aprendizaje-acción que nutre y enriquece a todos.

Es la gran oportunidad para desarrollar un nuevo y sólido ecosistema que integre y dinamice las fortalezas de las universidades, empresas y consultores para generar y aplicar un nuevo conocimiento. Estos tres actores centrales, trabajando en conjunto y con visión compartida, pueden contribuir muy eficazmente con estos objetivos. El desafío está planteado y ya está en curso.