Quiero recibir nuevos posts y novedades por emailSuscribirme

Gerenciamiento de la Salud

Hace poco me preguntaban unos alumnos en Madrid: Profesor, por donde hay que comenzar si uno quiere especializarse en “Gerenciamiento de la Salud”.

La respuesta, como entenderán, no es fácil y lejos estoy de darles una fórmula, pero déjenme aproximar algunos conceptos.

Soy médico y muchas veces eso fue una ventaja y la mayoría de las veces fue una verdadera pesadilla para entender y gestionar en el sector salud.

Quizás lo primero que debe hacerse es resetear mucho de lo aprendido en la facultad de Economía o de Medicina, sabiendo que el cambio es la única variable constante e intentar no sufrirlo sino ser el movilizador del cambio positivo.

El “Gerenciamiento de la Salud” requiere de una apertura mental, donde la regla muchas veces es la no-regla, donde la competencia y el libre mercado muchas veces no solucionan los problemas del sector sino que los profundizan, donde la calidad es un bien buscado pero no siempre adecuadamente valorado y recompensado. Si no, explíquenme cómo seguimos pagando por nomencladores o no categorizamos a nuestros prestadores.

Sin duda muchas son las estrategias a seguir y diferentes caminos pueden llevarnos a dominar esta disciplina, que requiere entender conceptos económicos básicos como escasez de recursos, costos de oportunidad, asimetría de la información, como así también acercarse a conceptos clínico-epidemiológicos tales como efectividad, uso racional de medicamentos, calidad de atención, utilidades, calidad de vida, etc. Al introducirse en este campo se debe tener una mirada de largo plazo entendiendo la importancia de cómo agregar valor y nunca olvidar que más allá de la estrategia y táctica empleada el paciente debe estar primero y en el centro de las decisiones.

El pacientes busca en el sector su salud, pero son otros actores los que demandan en representación de él, como el médico, y son otros sectores no sanitarios los que impactan en su salud también sin que haya una demanda explícita del paciente: es el caso del Ministro de Obras Públicas que al definir el tendido cloacal impacta en su calidad de vida.

La crisis del sector salud

Mucho se ha hablado sobre la crisis del sector salud y los culpables señalados no siempre son el verdadero/único problema. Tomemos el caso los productores de tecnología y el envejecimiento poblacional.

Los productores de tecnología (fármacos y dispositivos médicos) se encuentran en pleno cambio y el que no cambia desaparecerá tal como hoy se lo conoce. Hay que destacar que las empresas farmacéuticas gastan mucho más en investigación y desarrollo (I + D) y producen muchas menos nuevas moléculas que las que hicieran hace 20 años. ¿Cuál es el valor de la innovación para la sociedad? ¿Cuál es el escenario colaborativo que debe generarse entre academia y privados? ¿El cliente es el médico, el paciente o el financiador? Frente a muchos retos, desde el desarrollo hasta la comercialización, la industria de la salud está cambiando a nuevos modelos, de largo plazo, más sustentables, más eficaces y eficientes que requieren de mayor conocimiento en “Gerenciamiento en salud”.

El envejecimiento poblacional invita y obliga a replantear la inversión en prevención, como así también pensar en patologías que hasta ayer no eran prioridad. Los modelos de provisión de salud deben integrarse con el tratamiento ambulatorio más y más para poder utilizar los recursos en forma inteligente.

¿Un punto de partida?

El viejo adagio que lo que no se mide no se puede gestionar, quizás sea el inicio de una posible solución de la crisis en salud. A nuestro consuelo (el de los tontos), está el hecho que tanto países desarrollados como países en vías de desarrollo, sufren de problemas similares o peores. Si tomamos el porcentaje de gasto en salud del PBI de las naciones, por lejos la Economía de Estados Unidos es la más descontrolada, cerca del 17% de su PBI lo invierten en salud sin lograr mejorar en indicadores sanitarios vs otros países con mucho menos presupuesto. En este caso, “venir de atrás” puede ser una ventaja si se sabe analizar experiencias de otros.

También hay que revisar algunas raíces. Desafortunadamente, los médicos a menudo piensan que la evaluación económica es sinónimo de economía de la salud. Desterrar este concepto y profundizar en algunas cuestiones esenciales que trascienden a las herramientas de evaluación económica es fundamental para iniciarse en el “Gerenciamiento de la salud”.

Por último, no olvidar que aquí estamos intentando resolver un paradigma (un oxímoron en algún punto) que es el que, muchas veces, confronta a la utilidad poblacional con la necesidad individual.

En resumen, tratar de volver a evaluar la “dignidad humana” y por lo tanto el “contrato paciente-médico” con el coraje de evaluar la equidad en la alocación de los recursos es un lindo objetivo que seguro arranca discutiendo experiencias, objetivos, herramientas y expectativas de todos quienes formamos parte del mundo de la salud en un entorno académico con clara orientación a la práctica inmediata.

Tomar un programa como el que estamos presentando en San Andrés “Economía de la Salud”  que  brinde  herramientas para la toma de decisión, acordes con las continuas exigencias de un mercado en rápida evolución, puede ser una alternativa y un buen punto de partida.

2016-07-06-PHOTO-00000252